La araña y la viejecita
En una casita, en lo mas alto de una montaña, vivía hace mucho tiempo una viejecita muy buena y cariñosa.
Tenía el pelo blanco y la piel de su cara era tan clara como los rayos del sol.
Estaba muy sola y un poco triste, porque nadie iba a visitarla.
Lo único que poseía era un viejo baúl y la compañía de una arañita muy trabajadora, que siempre le acompañaba cuando tejía y hacía labores.
Peina a Barbie
Un día en el Zoo
Hacía una semana que la profesora de Daniel, había anunciado en clase que iban a irse de excursión al zoo.
Desde aquel día Daniel y sus amigos habían estado contando los días, pues la idea de pasar una jornada viendo animales les parecía algo estupendo.
Por fin había llegado el gran día. De camino al zoo todos los niños iban cantando canciones y pasándoselo genial.
A veces la amistad es suficiente
Un día te pusiste enfermo y no supe porque. Yo era tu protector y falle. Desde el principio debí protegerte y no se como esto empezó. Desde que naciste estuve a tu lado. En las buenas y las malas te acompañe, aunque nunca lo supiste. Aunque a veces creo que lo sospechaste y que de alguna manera te enteraste. Ahora yaces en cama, enferma. Sintiendo tu vida escapar de tu ser. Los médicos no saben que tienes. Yo tampoco y por eso mi desesperación. La luz de tu vida se apaga. Tus fuerzas parecen escapar de tí. Te han hecho estudios de todo y nadie explica ni dice lo que quiero saber. ¿Qué tienes? ¿Y si vas a estar bien?
Si tu gusto gustara del gusto
Si tu gusto gustara del gusto
que gusta mi gusto,
mi gusto gustaría del gusto
que gusta tu gusto.
Pero como tu gusto
no gusta del gusto
que gusta mi gusto,
mi gusto no gusta del gusto
que gusta tu gusto.
Había una caracatrepa
Había una caracatrepa
con tres caracatrepitos.
Cuando la caracatrepa trepa,
trepan los tres caracatrepitos.





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